micromovilidad vs coche
Domingo, 23 de noviembre del 2025

Micromovilidad vs. coche: datos de la batalla por un aire más limpio.

1. Introducción: El cambio de paradigma en la salud urbana

La movilidad urbana en Europa y España atraviesa una transformación sin precedentes. La hegemonía del coche privado de combustión está siendo desafiada por múltiples frentes: la innovación tecnológica, la presión regulatoria, y sobre todo, la urgente necesidad de mejorar la salud pública. La contaminación atmosférica, con altas concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO₂) y partículas en suspensión (PM₂.₅), se ha consolidado como uno de los principales riesgos ambientales en las ciudades.

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (2023), más del 95 % de los europeos estuvieron expuestos a niveles de contaminación superiores a los recomendados por la OMS. En España, dos tercios de la población respiran aire con niveles que sobrepasan los nuevos umbrales fijados para 2030. En este escenario, la micromovilidad (Vehículos de Movilidad Personal – VMP, bicicletas eléctricas y patinetes) se posiciona como la alternativa real y accesible para transformar los desplazamientos cotidianos, especialmente de corta y media distancia.

Este estudio, desarrollado desde YUP Mobility, tiene como propósito analizar cómo la micromovilidad no solo mejora la calidad del aire, sino que responde a necesidades funcionales y estratégicas de ciudades, empresas y usuarios.

2. El impacto del coche privado en la salud pública

2.1. El coche como vector de enfermedad urbana

La batalla por el aire limpio se libra contra el dióxido de nitrógeno. Los datos son concluyentes: en ciudades como Madrid, el tráfico rodado es el principal responsable de las emisiones que superan el valor límite anual de 40 mu g/m3 establecido por la Unión Europea.

En 2023, cerca de 280.000 personas murieron prematuramente en la UE debido a la contaminación atmosférica. En España, se estima que más de 21.000 muertes anuales están asociadas a enfermedades provocadas por la exposición a NO₂ y partículas finas (PM₂.₅).

Aquí es donde entra la segmentación del parque móvil. El coche privado, especialmente los más antiguos, es uno de los principales emisores de estos contaminantes. De hecho, los vehículos con clasificación ambiental “A” sin etiqueta medioambiental pueden emitir hasta 47 veces más que un vehículo moderno. La estrategia regulatoria actual se basa en la prohibición progresiva de estos vehículos, creando un vacío de movilidad que la micromovilidad debe llenar.

emisiones por tipo de vehículo

3. La Micromovilidad como solución de sustitución real

La micromovilidad no solo reduce emisiones, también ocupa menos espacio urbano. Frente a la restricción del coche, la micromovilidad emerge no solo como una opción de ocio, sino como una herramienta de eficiencia:

  • Eficiencia Energética y de Espacio

Mientras que un coche ocupa una media de 10-12 m2 de espacio público (a menudo transportando a una sola persona), un VMP ocupa una fracción mínima y es “CERO emisiones” en su operación. Estudios comparativos muestran que las motocicletas y VMP, representando una fracción menor del parque, contribuyen de manera insignificante a las emisiones de Óxidos de Nitrógeno y el Monóxido de Carbono , en comparación con los turismos.

Espacio ocupado por metro cuadrado

Y en cuanto a emisiones:

emisiones de CO2

Además, los modelos de simulación en ciudades como Valladolid han demostrado que los carriles específicos para VMP mejoran la fluidez del tráfico general y reducen los tiempos de viaje.

  • Intermodalidad: conectando con el transporte público

Los datos de la EMT y consorcios de transporte indican que en España el 70 % de los usuarios de autobús son mujeres. Muchos trayectos requieren una solución para la “última milla”: la distancia entre el hogar o el destino y la parada de transporte público. Aquí, los VMP juegan un rol clave como complemento eficiente del sistema de

emisiones co2 y medio de transporte

4. Barreras actuales: seguridad, percepción y ordenamiento

A pesar de los beneficios ambientales, la adopción masiva de la micromovilidad se enfrenta a barreras críticas documentadas en los estudios de mercado:

4.1 Siniestralidad y Percepción de Riesgo 

El 90% de los accidentes entre VMP y otros usuarios son causados por los primeros, y existe una percepción generalizada, de que los usuarios de patinetes no respetan las normas. La falta de uso de casco y la circulación por aceras son puntos de fricción constantes. En 2023, se registraron 297 siniestros viales con VMP en España, con 12 fallecidos. Aunque la cifra es baja en comparación con los coches, la percepción de inseguridad sigue siendo una barrera.

Estudios recientes indican que:

 

  • El 78 % de los españoles apoyan limitar el uso de patinetes en ciertas calles.
  • El 80 % cree que el uso del casco debería ser obligatorio.
  • El 95 % considera que muchos usuarios no respetan las normas de circulación.

4.2. El Miedo al Robo: Falta de infraestructuras 

Al ser vehículos ligeros y portables, uno de los principales frenos al uso diario del VMP es el miedo al robo y la ausencia de estacionamientos seguros. Los usuarios de vehículos eléctricos de gama alta, que sí pueden sustituir al coche, necesitan infraestructura específica para aparcar y cargar sus VMP con seguridad.

5. El marco regulatorio como acelerador de mercado

La normativa ha dejado de ser ambigua. La Ley de Cambio Climático obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a establecer Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). Esto implica restricciones de acceso a millones de vehículos.

  • Certificación obligatoria: A partir de enero de 2024, todos los VMP comercializados deben estar certificados, y para 2027, la circulación con vehículos no certificados estará prohibida. Esto profesionaliza el sector y elimina los “juguetes”, consolidando al VMP como un vehículo serio.

  • Prohibición en aceras: La Ley de Tráfico prohíbe taxativamente la circulación por aceras. Esto obliga a las ciudades a bajar los patinetes a la calzada o al carril bici, y, crucialmente, a crear zonas de estacionamiento en calzada, eliminando plazas de coche para instalar hubs de micromovilidad.

6. Interpretación y conclusiones

Los hallazgos de este estudio apuntan a una conclusión clara: la micromovilidad no es una moda pasajera, sino la respuesta estructural a la descarbonización urbana obligada por la Unión Europea.

  1. Correlación Salud-Movilidad: Existe una relación causal demostrada entre la reducción del tráfico rodado de combustión y la disminución de la mortalidad urbana. Las administraciones públicas ya no ven el carril bici o el aparcamiento de patinetes como una amenidad, sino como una herramienta de salud pública equivalente al alcantarillado o la gestión de residuos,.
  2. El fin del “Aparcar en cualquier sitio”: La fase de free-floating caótico está terminando. Las normativas municipales (Madrid, Barcelona, Sevilla) están imponiendo la obligación de estacionar en espacios reservados y prohibiendo el anclaje a mobiliario urbano (farolas, bancos),. Esto crea una demanda inmediata de infraestructura dedicada.
  3. Demanda Latente en Centros Generadores de Viajes: Universidades, grandes empresas y nodos de transporte son los puntos donde se concentra la movilidad. La falta de infraestructura segura en estos puntos es el cuello de botella actual. El usuario quiere usar el patinete, pero no tiene dónde dejarlo seguro ni dónde cargarlo.

La micromovilidad no es una tendencia: es la base de la ciudad sostenible del futuro. Cada viaje en patinete o bici eléctrica que sustituye al coche privado representa una mejora directa en la salud urbana, en la eficiencia del espacio y en la calidad de vida.

7. Fuentes