Políticas de “Mobility Budget” en Europa: ¿El fin del coche de empresa?
El debate sobre la descarbonización en el entorno corporativo ha popularizado un titular recurrente: la muerte inminente del coche de empresa y su sustitución por el “Mobility Budget” (Presupuesto de Movilidad). Sin embargo, los datos reales del mercado europeo y el tsunami legislativo cuentan una historia mucho más compleja. El coche de empresa no está desapareciendo, sino que se está enfrentando a un endurecimiento fiscal masivo, mientras que el presupuesto de movilidad multimodal evoluciona de ser un beneficio optativo de Recursos Humanos a convertirse en una obligación legal auditable.
Si eres responsable de Sostenibilidad, Facility Management o Flotas, comprender este giro regulatorio es crítico para evitar sanciones y proteger la retención de talento. A continuación, desglosamos las lecciones de los países pioneros, las obligaciones de la nueva ley española y por qué la mejor política pública fracasa si el edificio no cuenta con la infraestructura adecuada.
El falso mito: El coche de empresa domina, pero frena la electrificación
Lejos de extinguirse, el canal corporativo es el motor absoluto del mercado automovilístico europeo. La Comisión Europea estima que las matriculaciones de empresas representan aproximadamente el 60% de todas las nuevas matriculaciones de turismos en la UE.
El verdadero problema es que, a pesar de su volumen, las empresas están electrificando sus flotas a un ritmo inferior al de los ciudadanos particulares. En 2024, la cuota de vehículos de cero emisiones (ZEV) en el canal corporativo se estancó en un 12,4%, mientras que en el mercado de particulares alcanzó el 13,8% (una brecha similar a la ya observada en 2023). De hecho, el mercado gene
ral de eléctricos (BEV) en la UE sufrió una ligera contracción, cayendo al 14,5% de cuota en 2024 (frente al 15,5% en 2023), con un repunte en las emisiones medias de los coches nuevos hasta los 106,8 gCO₂/km.
Bélgica y Francia: Los laboratorios europeos de la movilidad multimodal
Para forzar la descarbonización, los países europeos están utilizando la palanca fiscal. Bélgica es el “laboratorio” más avanzado del Mobility Budget legalizado, aunque sus datos desmontan el mito de la adopción inmediata. Para el segundo trimestre de 2023, apenas 706 “coches-salario” (un 0,13% del total) estaban adscritos a este sistema. Sin embargo, el Gobierno belga acaba de aprobar un anteproyecto que hará obligatorio ofrecer el Mobility Budget para contratos de coche de empresa de más de 36 meses a partir de 2027.
Por su parte, Francia ha optado por subvencionar directamente el cambio modal a través del Forfait mobilités durables (FMD). Este paquete establece exenciones fiscales y sociales de hasta 600 € anuales por empleado (ampliables si conviven con abonos de transporte) para recompensar explícitamente el uso de modos sostenibles como la bicicleta o el patinete para ir a la oficina.

El impacto matemático de los incentivos recurrentes
Cambiar la cultura de movilidad de los empleados requiere un estímulo financiero agresivo. A nivel académico, la evidencia demuestra que los paquetes de compensación y beneficios transforman la curva de adopción de forma drástica.
Un estudio de la publicación Energy Research & Social Science (2025) estima que introducir un incentivo recurrente de tan solo 1.000 € al año incrementa la cuota de ventas corporativas relativas entre un 17% y un 40% para los vehículos 100% eléctricos (BEV). El “Mobility Budget”, combinado con esquemas como el Deutschlandticket alemán (que por 63 €/mes en 2026 da acceso ilimitado al transporte regional), está generando una masa crítica de empleados que renuncian al uso diario de su vehículo privado.
España y la cuenta atrás legal: Ley 9/2025 y los Planes de Movilidad
En España, la movilidad al trabajo ha dejado de ser un debate filosófico para entrar de lleno en el marco punitivo y regulatorio. La nueva Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible introduce obligaciones directas e ineludibles: los centros de trabajo con más de 200 personas empleadas (o 100 por turno) deben disponer de un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo (PMST) en un plazo máximo de 24 meses desde la entrada en vigor de la ley.
Esta ley exige medidas concretas (como facilitar infraestructuras para vehículos de cero emisiones), obliga a negociar las políticas con la representación legal de los trabajadores, requiere sistemas de seguimiento y tipifica como infracción el incumplimiento de los plazos si se genera un perjuicio para el sistema de movilidad.

El cuello de botella: Sin infraestructura en destino, la política fracasa
Diseñar un Mobility Budget excelente o redactar un PMST sobre papel no garantiza el cambio modal. El mayor motivo por el que estos programas fracasan operativamente es la falta de infraestructura “de llegada”. La propia Comisión Europea reconoce que parte del freno en la transición verde proviene de las preocupaciones de los usuarios sobre las infraestructuras y la falta de una experiencia fluida.
Si el empleado decide utilizar el subsidio de la empresa para desplazarse en un patinete eléctrico o una bicicleta, necesita un lugar seguro para estacionarlo al llegar a la oficina. Si el edificio no cuenta con aparcamientos seguros y controlados (conviviendo pacíficamente con el peatón), el incentivo económico choca con un muro operativo, generando frustración, robos y rechazo a la política.
El rol estratégico del “Data as a Service” para Recursos Humanos y ESG
A nivel de compliance, la regulación (como la Ley 9/2025 española) no solo exige promover alternativas, sino realizar informes de seguimiento. Si la movilidad no se mide, no se puede auditar.
Es aquí donde el aparcamiento debe digitalizarse. Proveer un sistema multimodal requiere tecnología capaz de conectar la experiencia del usuario (mediante una App de reserva) con un panel de control para el Facility Manager. Solo mediante la recopilación de datos de ocupación, flujos y rotación se pueden cuantificar los desplazamientos en vehículo de combustión evitados, convirtiendo la infraestructura en “Data as a Service” para justificar los presupuestos de RR.HH. y las metas ESG de la organización.
YUP Mobility: Convierte tu Mobility Budget en resultados auditables
Para garantizar el éxito de tu transición modal y cumplir con los requisitos legales, la infraestructura debe ser tan inteligente como la política que la sustenta. En YUP Mobility, diseñamos y operamos ecosistemas inteligentes de movilidad sostenible.
A través de soluciones seguras como nuestros aparcamientos multimodales y herramientas digitales (App y Portal YUP), permitimos a las empresas ofrecer un destino seguro para bicicletas y patinetes, al mismo tiempo que monitorizamos el uso en tiempo real con total control. Además, nuestro equipo de consultoría te acompaña en la elaboración del Plan de Movilidad al Trabajo que exige la nueva Ley de Movilidad Sostenible, mediante encuestas, modelizaciones y análisis de impacto. Adapta tus instalaciones y asegura tu compliance.
Fuentes
Comisión Europea (2025). Decarbonising corporate fleets (Datos sobre el 60% del mercado). https://transport.ec.europa.eu/document/download/1498648c-63fc-4715-975d-ccbc64703da5_en?filename=Communication+-+Decarbonising+corporate+fleets.pdf.
Agencia Europea de Medio Ambiente (2025). Average CO2 emissions from new cars (Datos de cuota BEV del 14,5%). https://www.eea.europa.eu/en/newsroom/news/average-co2-emissions-from-new-cars-and-new-vans.
Energy Research & Social Science (2025). Estudio empírico sobre el impacto de los incentivos en las ventas corporativas de eléctricos.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S221462962400505X
Boletín Oficial del Estado (2025). Ley 9/2025, de 3 de diciembre, de Movilidad Sostenible (Datos sobre la obligación de los PMST, el umbral de 200 empleados y el plazo de 24 meses).
https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2025-24545.
Comisión Europea (2025). Decarbonising corporate fleets (Reconocimiento oficial de la falta de infraestructura de recarga/destino como freno en la adopción corporativa).



