Domingo, 23 de noviembre del 2025

Radiografía del uso del patinete y la bicicleta en España: datos y tendencias 2026

La movilidad ligera entra en 2026 en una fase más madura, más regulada y más exigente. La bicicleta y el patinete eléctrico ya no pueden analizarse solo como alternativas individuales al coche, sino como piezas de un sistema urbano que necesita infraestructura, seguridad, aparcamiento, datos y normas claras. La gran pregunta ya no es si estos modos tienen presencia en España, sino cómo se están ordenando y qué señales muestran los datos más recientes publicados en 2026.

Conviene partir de una aclaración importante: a fecha actual, no existe todavía un informe anual cerrado de uso de bicicleta y patinete correspondiente a todo 2026. El Barómetro de la Bicicleta 2026 está en fase de contratación: el BOE publicó la licitación para realizarlo, con un valor estimado de 70.000 euros y un plazo de 180 días. Por tanto, hablar de “datos 2026” exige separar tres niveles: datos publicados en 2026 sobre el sector, normativa VMP actualizada en 2026 y señales parciales de seguridad vial durante 2026.

2026: un año de transición para la movilidad ligera

El año 2026 marca una transición clara. En la bicicleta, el dato más reciente publicado en 2026 procede del informe sectorial de AMBE y Cofidis sobre el ejercicio 2025. Según AMBE, el sector de la bicicleta facturó 2.177 millones de euros en 2025, un 5,9% menos que el año anterior, y vendió 1.093.478 bicicletas, solo un 0,7% menos que en 2024. Es decir, el mercado sigue ajustándose tras los años de expansión pospandemia, pero muestra una estabilización mucho más clara que en ejercicios anteriores.

En el patinete eléctrico, el gran cambio de 2026 es regulatorio. La DGT actualizó el 7 de mayo de 2026 su página de Vehículos de Movilidad Personal e indica que los propietarios pueden inscribir su VMP, obtener un número de placa y un certificado de titularidad, además de consultar los modelos certificados oficialmente. Esta evolución sitúa el patinete en una nueva etapa: de vehículo urbano flexible y poco trazado a vehículo personal ligero identificado, inscrito y vinculado a obligaciones de seguridad.

La bicicleta: menos euforia, más estabilización

Los datos publicados por AMBE en marzo de 2026 dibujan un mercado ciclista que ya no está en la fase de crecimiento explosivo de la pandemia, pero tampoco en una caída brusca. La venta de bicicletas apenas retrocedió un 0,7% en 2025, una señal de moderación frente a los ajustes más fuertes de años anteriores. Además, el sector mantiene 25.000 empleos directos, lo que confirma que la bicicleta sigue teniendo un peso económico relevante en España.

El dato de facturación, sin embargo, muestra que el mercado no se comporta de forma homogénea. Aunque se vendieron más de un millón de bicicletas, la facturación total bajó un 5,9%. Esto sugiere un contexto de reajuste en precios, categorías, inventarios y demanda. Para interpretar el uso de la bicicleta en 2026, no basta con mirar las unidades vendidas: hay que observar también qué tipo de bicicletas se venden, qué papel tiene la electrificación y cómo se integra la bici en la movilidad urbana.

La bicicleta eléctrica gana peso estratégico

Uno de los datos más relevantes del informe publicado en 2026 es el peso de la bicicleta eléctrica. AMBE señala que las e-bikes representaron el 21,5% de las unidades vendidas y el 35,2% de la facturación de bicicletas. Además, el precio medio de la bicicleta vendida en España se situó en 1.281,71 euros, impulsado por la gama media y alta, especialmente por las eléctricas.

Este dato es importante porque muestra que la bicicleta eléctrica no es solo una variante de producto. Es una palanca de movilidad. Permite ampliar distancias, reducir la barrera del esfuerzo físico, facilitar trayectos con pendientes y hacer más viable el uso diario para perfiles que quizá no optarían por una bicicleta convencional. En términos urbanos, la e-bike acerca la bicicleta al terreno funcional del transporte cotidiano.

Mercado de la bicicleta en España con datos publicados en 2026 Indicadores clave del sector ciclista Facturación del sector bicicleta en 2025 2.177 M€ 🚲 Bicicletas vendidas en 2025 1.093.478 👥 Empleos directos vinculados al sector 25.000 Precio medio de la bicicleta vendida 1.281,71 € Peso de las e-bikes sobre unidades vendidas 21,5% Peso de las e-bikes sobre facturación de bicicletas 35,2% Fuente: AMBE / Cofidis — Informe del Sector de la Bicicleta, publicado el 25 de marzo de 2026.

Los datos publicados en 2026 muestran un sector ciclista en fase de estabilización, con menor caída en unidades y un peso creciente de la bicicleta eléctrica como categoría de valor y movilidad.

El patinete eléctrico entra en una etapa de identificación

En el caso del patinete eléctrico, 2026 sí aporta datos normativos muy concretos. La DGT indica que los VMP deben contar con certificado de inscripción en el Registro de vehículos personales ligeros y portar una etiqueta identificativa. Además, al inscribir el vehículo se genera un número de placa y se entrega un certificado de inscripción digital.

La DGT también estima que circulan por las vías urbanas españolas más de 4 millones de vehículos de movilidad personal, cuyos propietarios deberán realizar el trámite administrativo de registro e inscripción. Esta cifra permite dimensionar el reto: el patinete no es un fenómeno marginal. Su escala exige gestión pública, control técnico, seguridad jurídica y una relación más clara entre vehículo, titularidad y circulación.

Qué cambia para los VMP en 2026

La DGT define los VMP como vehículos de una o más ruedas, de una única plaza, propulsados exclusivamente por motores eléctricos y con velocidad máxima comprendida entre 6 y 25 km/h. Para circular, deben contar con certificado de inscripción y portar etiqueta identificativa.

La inscripción también tiene una dimensión práctica: el certificado permite acudir a la aseguradora para solicitar la contratación del seguro obligatorio. Además, la DGT contempla un supuesto excepcional para VMP sin certificado, pero en ese caso la inscripción temporal solo será válida para circular hasta el 22 de enero de 2027.

Este punto marca una frontera clara para 2026. El patinete eléctrico deja de moverse en una zona gris y entra en una lógica más parecida a la de otros vehículos: identificación, certificación, titularidad y aseguramiento. Para ciudades, operadores y usuarios, esto cambia la forma de gestionar la micromovilidad.

Del vehículo disponible al vehículo trazable

Hasta ahora, gran parte del debate sobre el patinete se centraba en la convivencia: aceras, carriles bici, velocidad, aparcamiento o molestias a peatones. En 2026 se añade otra capa: la trazabilidad. Saber qué vehículo circula, quién es su titular, si está certificado y si puede asegurarse introduce una base de control que antes era más débil.

Esto no resolverá por sí solo todos los problemas de convivencia, pero sí permite ordenar el ecosistema. Un VMP identificado facilita campañas de control, contratación de seguro, gestión de responsabilidades y retirada progresiva de vehículos no certificados. Para el usuario, también puede mejorar la seguridad de compra, ya que la DGT mantiene un listado oficial de modelos certificados.

Seguridad vial: señales parciales de 2026

En seguridad vial, los datos de 2026 disponibles son parciales. No existe todavía un informe anual cerrado equivalente a las cifras consolidadas de ejercicios anteriores. Pero la DGT sí ha publicado balances del primer trimestre y del mes de abril de 2026, que sirven como señales tempranas.

Durante el primer trimestre de 2026, la DGT registró 196 fallecidos en siniestros viales, 56 menos que en el mismo periodo del año anterior, en un contexto de 4,12% más desplazamientos. La DGT también señala que los usuarios vulnerables representaron ya el 45% de los fallecidos en carretera durante ese periodo.

En abril de 2026, la DGT registró 77 fallecidos en carretera, la misma cifra que en abril de 2025, con un aumento de movilidad del 2,95% y 40,9 millones de movimientos de largo recorrido. En ese mes destaca el aumento de ciclistas fallecidos respecto al mismo mes del año anterior: de 4 en abril de 2025 a 10 en abril de 2026.

Señales de seguridad vial publicadas en 2026 Comparación de cifras de fallecidos Misma unidad: personas fallecidas Fallecidos en siniestros viales en el primer trimestre Fallecidos en carretera en abril de 2026 Ciclistas fallecidos en abril de 2026 Ciclistas fallecidos en abril de 2025 0 50 100 150 200 250 196 77 10 4 Personas fallecidas

Los balances parciales de 2026 muestran una mejora general en el primer trimestre, pero también mantienen el foco en los usuarios vulnerables y alertan sobre el aumento puntual de ciclistas fallecidos en abril.

Usuarios vulnerables: el dato que más importa

Aunque los datos parciales de 2026 no permiten cerrar una radiografía anual, sí mantienen una constante: la vulnerabilidad vial sigue siendo uno de los grandes retos. Que los usuarios vulnerables representen el 45% de los fallecidos en carretera durante el primer trimestre de 2026 indica que peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de movilidad ligera siguen expuestos a un riesgo estructural mayor que los ocupantes de vehículos cerrados.

Esto afecta directamente a la bicicleta y al patinete. Ambos vehículos comparten una debilidad física evidente frente al tráfico motorizado: menor masa, menor protección y mayor exposición. Por eso, cualquier estrategia 2026 para fomentar su uso debe ir acompañada de seguridad real, no solo de mensajes de promoción.

La infraestructura sigue siendo decisiva

Si la bicicleta eléctrica gana peso y el patinete eléctrico se regulariza, la infraestructura se vuelve todavía más importante. No basta con vender bicicletas, certificar patinetes o registrar vehículos. La movilidad ligera necesita redes continuas, carriles seguros, cruces bien diseñados, aparcamiento ordenado y conexiones con transporte público.

La regulación del VMP aporta control, pero no sustituye al diseño urbano. Una ciudad puede tener patinetes inscritos y, aun así, generar conflictos si no define por dónde deben circular, dónde deben aparcar y cómo se separan de peatones y vehículos motorizados. Lo mismo ocurre con la bicicleta: una e-bike permite recorrer más distancia, pero necesita itinerarios seguros para que más personas la consideren una alternativa cotidiana.

Aparcamiento, carga y conexión intermodal

Una de las tendencias que gana peso en 2026 es la necesidad de ordenar no solo la circulación, sino también el estacionamiento. Bicicletas y patinetes necesitan puntos claros donde dejar el vehículo sin bloquear aceras ni generar conflictos con peatones. En el caso de las bicicletas eléctricas y los VMP, la carga y la seguridad antirrobo también son factores decisivos.

Esto conecta con los hubs de intermodalidad. La movilidad ligera funciona mejor cuando no se plantea como una solución aislada, sino como una extensión del transporte público, de los aparcamientos disuasorios, de estaciones, campus, zonas comerciales y áreas de oficinas. El dato de los más de 4 millones de VMP estimados por la DGT refuerza esta idea: una escala así necesita infraestructura organizada, no improvisación.

Qué tendencias marcarán 2026

La primera tendencia será la regularización del patinete eléctrico. El registro, la inscripción, el número de placa y la etiqueta identificativa marcan un antes y un después en la gestión de los VMP.

La segunda tendencia será la consolidación de la bicicleta eléctrica. Aunque el mercado ciclista se ajusta, las e-bikes ya representan el 21,5% de las unidades vendidas y el 35,2% de la facturación de bicicletas, lo que confirma su peso económico y estratégico.

La tercera tendencia será la espera del nuevo Barómetro de la Bicicleta 2026. Hasta que se publique, no habrá una fotografía actualizada y completa de hábitos de uso, frecuencia, percepción y barreras ciudadanas.

La cuarta tendencia será la seguridad de los usuarios vulnerables. Los datos parciales de 2026 muestran mejoras globales en el primer trimestre, pero también evidencian que la vulnerabilidad vial sigue siendo central en la agenda.

La quinta tendencia será la intermodalidad. Bicicleta y patinete tienen más potencial cuando conectan con otros modos: metro, tren, bus, parkings disuasorios, estaciones y nodos urbanos. El reto no es solo que existan vehículos, sino que encajen en un sistema.

Conclusion

La radiografía de 2026 no muestra todavía un año cerrado, pero sí una dirección clara. La bicicleta entra en una fase de estabilización tras los ajustes pospandemia, con más de un millón de unidades vendidas en el ejercicio 2025 y un peso creciente de la bicicleta eléctrica. El patinete eléctrico, por su parte, se adentra en una etapa de identificación, registro, certificación y aseguramiento, con una escala estimada de más de 4 millones de VMP circulando por vías urbanas españolas.

El dato más honesto es este: en 2026 aún no tenemos todos los datos de uso consolidados, pero sí tenemos señales suficientes para entender hacia dónde va la movilidad ligera. Va hacia más regulación, más trazabilidad, más electrificación, más exigencia de seguridad y más necesidad de infraestructura.

La bicicleta y el patinete no son ya una promesa urbana. Son una realidad que debe gestionarse bien. Y en 2026, la diferencia entre una movilidad ligera útil y una movilidad ligera conflictiva dependerá menos del vehículo en sí y más de cómo se ordene: con datos, normas claras, espacios seguros, aparcamiento adecuado y conexión real con el transporte público.

Fuentes